lunes, 4 de febrero de 2019

Las Buenas Historias Nunca Terminan

El mundo del exito

     En un mundo absorto en el deseo del éxito y prosperidad, vive una niña, con muchos sueños y logros por alcanzar, quien está en la escuelita con el único anhelo de aprender cada día más, y llegarse algún día a graduar.

     Y por fin llego ese primer día del último año escolar, la niña estaba muy contenta, se levanta temprano en la mañana, es recogida junto a sus otras amigas en un carro de payasos, algo que fue muy gracioso para ella, pero fue de lo más original y divertido, los payasos las animaron, las hicieron reír y por último antes de entrar a ese lugar que tanto le gustaba y aprendía, les dieron un regalo a todas, o mejor dicho dos, recibieron dos chaquetas, para que se sintieran especiales como reinas, y empoderadas como las buenas mujeres en las que se iban a convertir o eran ya.

     Comienza el día y la niña siente las miradas, siente por primera vez miedo de ese nuevo proceso que acababa de comenzar porque, todos en ese lugar eran amigos, todos se hablaban y querían, pero había un problema, la competitividad podría asfixiarla, habían monstruos de la envidia y la codicia, quienes no soportaban el saber que había alguien bueno en la cima, y se encargaban de meterle terror o simplemente hacerle sentir mal por ser quien es, a estos monstruos se les llaman envodivol
   
     La niña quiere ser defensora de sus amiguitas y compañeras, y de toda aquella persona que en su vida se cruzara, quiere ayudar a todo aquel que lo necesite, pero para ello necesita ayuda de quienes ya son expertos en el tema: los profesores y un lugar mágico llamado la universidad, en donde todo aquel que tiene ganas de ser mejor persona, lo puede aprender a ser con mucho entusiasmo y esfuerzo, y esto es lo que más anhela la niña, ser cada día una mejor persona para este mundo en el que vive.

     Cuando la niña comienza a contarle a sus amiguitas sobre sus sueños llega un envodivol, tratando de desanimarla de hacer y lograr todo lo que ella desea, pero la alegría y la superación que ella maneja es más fuerte y logra ganarle al monstruo, convirtiéndolo de nuevo en una persona buena y bondadosa, lo que es en realidad cualquier monstruo, quienes tienen un mal encima, pero con el trato adecuado se pueden volver a convertir en el ser bonito que en realidad son.

     Y aquí concluimos esta primera parte de la historia, la niña está encantada de conocerlos, y espera sigan viendo como cada día más se acerca más a su gran meta y luego a otra porque, las buenas historias nunca terminan.

FIN.